Un apagón ofensivo condena al Balonmano Roquetas Almería Activa en Pozuelo
El Balonmano Roquetas Almería Activa continúa sin conocer la victoria en el grupo D de la División de Honor Plata Femenina. El conjunto dirigido por José Miguel Ferrón cayó por 21-16 en su visita al Balonmano Pozuelo de Calatrava, en un encuentro correspondiente a la cuarta jornada liguera en el que las almerienses dejaron escapar una buena oportunidad de estrenar su casillero de puntos. Un preocupante bloqueo ofensivo tras el descanso terminó por diluir las opciones de las rojillas, que habían firmado un prometedor inicio de partido.

El choque enfrentaba en tierras manchegas a dos de los tres equipos que todavía no habían logrado puntuar en la competición, circunstancia que otorgaba especial importancia al encuentro. Conscientes de lo que había en juego, las roqueteras protagonizaron una puesta en escena inmejorable. Una defensa sólida y un ataque efectivo permitieron a las visitantes tomar rápidamente el mando del marcador hasta situar un contundente 1-6, que obligó al banquillo local a detener el encuentro.
El tiempo muerto surtió efecto y el Balonmano Pozuelo comenzó a encontrar soluciones para frenar el ímpetu visitante. Las manchegas fueron recortando diferencias hasta conseguir darle la vuelta al marcador, aprovechando las primeras imprecisiones del conjunto almeriense. Sin embargo, lejos de venirse abajo, las jugadoras de Ferrón supieron reaccionar, recuperaron el equilibrio en su juego y lograron marcharse a vestuarios con una mínima pero merecida ventaja de 9-10.
El paso por vestuarios cambió radicalmente el guion del encuentro. El BM. Roquetas Almería Activa perdió la fluidez ofensiva que había mostrado durante los primeros treinta minutos y entró en una dinámica de errores de la que ya no conseguiría salir. Las pérdidas de balón, las precipitaciones y, especialmente, la falta de acierto ante la portería rival se convirtieron en una losa demasiado pesada para las visitantes, que únicamente fueron capaces de anotar un tanto durante los primeros quince minutos de la reanudación.
Pese a semejante sequía goleadora, las rojillas se resistían a entregar el partido. El esfuerzo colectivo en defensa permitió contener las acometidas del Pozuelo y mantener la diferencia en apenas tres goles, dejando abierta la posibilidad de una reacción en el tramo decisivo.
Desde el banquillo almeriense se intentó modificar el rumbo del encuentro mediante diferentes ajustes tácticos, buscando recuperar la claridad ofensiva y encontrar situaciones favorables de lanzamiento. Sin embargo, las soluciones no terminaron de dar resultado. Cada intento de acercamiento se veía frenado por una nueva pérdida de balón o un lanzamiento errado, mientras que las locales, sin necesidad de grandes alardes, fueron administrando su ventaja.
Con el paso de los minutos, la diferencia llegó a alcanzar los seis tantos, una distancia que terminó por resultar insalvable para las visitantes. Las roqueteras consiguieron reducir ligeramente la desventaja en los instantes finales, estableciendo el definitivo 21-16.
La derrota deja un sabor especialmente amargo en el conjunto almeriense, no solo por tratarse de un enfrentamiento directo ante un rival que tampoco había puntuado, sino por la sensación de haber dejado escapar una oportunidad después de una primera mitad en la que el equipo demostró ser capaz de competir y llevar la iniciativa.
El Balonmano Roquetas Almería Activa deberá encontrar cuanto antes la regularidad necesaria para competir durante los sesenta minutos. La mejoría defensiva y la capacidad de trabajo siguen siendo argumentos a los que agarrarse, pero la falta de continuidad en ataque y el elevado número de errores no forzados continúan lastrando a un equipo que necesita transformar sus buenos momentos de juego en puntos para comenzar a escalar posiciones en la clasificación.
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